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16/10/2021
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El jefe criminal más grande del mundo.

Cuantos criminales del presente y del pasado hubieran querido recibir el calificativo que le dio la periodista Claudia Gurusatti al narco dictador, atrincherado en Venezuela, Nicolás Maduro. Sin duda alguna, pienso que pasar a la historia con tal calificativo, sería lo máximo a que un criminal podría aspirar.

El egocentrismo de estos personajes les lleva creer que no se sienten culpables de nada. Creen ciegamente en la causa por la que delinquen y así justifican, y realizan, todas sus atrocidades sin remordimientos de conciencia.

En el caso de los comunistas, estos se creen que luchan por la reivindicación de los pueblos empobrecidos por culpa del capitalismo y del imperialismo norteamericano u occidental. Es más, algunos criminales comprobadamente culpables, que han sido llevados a la silla eléctrica, en su último momento, han confesado que eran buenas personas.  

Es realmente aterrador que en Venezuela se hayan aliado todas las organizaciones delictivas criminales de Latinoamérica y del mundo para saquear y aterrorizar al país. Lo peor de todo es que lo justifican como necesario y vital, y en favor del pueblo.

Más grave aún es el hecho de que utilicen a estos criminales para protegerse del enemigo perverso, que como sabemos está representado en la democracia, el estado de derecho, el progreso económico, la legalidad y la justicia.

Las declaraciones de Claudia Gurusatti han abierto un nuevo debate, puesto que ha planteado la ferocidad del narco régimen para que meditemos por un momento, sobre que esperar de estos criminales, ahora que sabemos con certeza  que las negociaciones serán reanudadas para la búsqueda de una salida electoral al problema.

Tal como están sucediendo las cosas en América y  en especial en Latinoamérica, es de esperarse que la comunidad internacional del mundo libre y democrático le ponga más atención al problema y actúe serenamente sobre la solución final a darle al mismo.

Eso de sacar la solución militar como una solución final extrema para concentrarse en las negociaciones  ante la organización criminal más grande del mundo, a mí en lo particular, me parece una decisión arriesgada y muy optimista.

En relación a esta inquietud, me pregunto: Que puede pedir la narco dictadura chavista a cambio durante tales negociaciones por permitir elecciones libres, legales, transparentes, altamente fiscalizadas, realizadas con un registro electoral actualizado, por un CNE pulcro, moral, y comprobadamente honesto. 

En mi humilde opinión, creo que los líderes de la narco dictadura, no podrían permitir, elecciones libres vigiladas, transparentes, honestas y legales y permanecer en el país, puesto que de perder las elecciones, que es lo más probable que suceda, esta sería una provocación a un pueblo enfurecido por tanto ensañamiento y criminalidad contra éste, que ésta solución sería contradictoria y sin duda alguna, promovería la violencia interna en el país. 

Cuando se solicitó el cese a la usurpación y salida del país del liderazgo de esta narco dictadura comunista, me pareció una oferta inteligente y conveniente que ha debido seguir siendo planteada como única y preventiva, puesto que, de insistir en elecciones presidenciales transparentes entre una narco dictadura criminal que ha asesinado, ha robado, ha torturado, ha destruido, ha endeudado, ha comprometido la seguridad del país, ha saqueado al tesoro y reservas del país y ha enfurecido a un sector democrático que pide justicia a gritos, es muy difícil predecir cuál sería la conducta y comportamiento del pueblo democrático post elecciones, en el caso casi seguro de ser  ganadas por la oposición.

Ese grupo de seudo lideres venezolanos chavistas y maderistas, que decidieron apoyar a ese proyecto político comunista, el cual que término siendo la narco dictadura delincuencial más grande mundo, solo debería tener una opción, dejar el poder y salir del país.

Es difícil concebir otras opciones  de convivencia pacífica con tales líderes dentro de Venezuela. Es por ello que la solución para retomar la democracia en el país se ha hecho tan dura y tan radical, e incomprendida por muchos venezolanos y extranjeros.

De no aceptarse las condiciones obvias planteadas por la oposición democrática del país, nos podría pasar la tragedia que vive Cuba, tener más de 60 años en dictadura comunista y a punto de colapsar económicamente, puesto que está siendo actualmente mantenida y subsidiada por Venezuela y en ese país, el estatismo impuesto por el comunismo también colapsó.      

No sabemos qué sucederá en Venezuela ahora con un gobierno en los EEUU que descartó el uso de la fuerza de las armas como la posibilidad de una solución para el caso de Venezuela. Esto, ya que la solución de una salida negociada no garantiza éxito, dada la complejidad y alcance del caso, y al parecer, lo cierto es que, no tenemos otra opción viable que garantice volver a recuperar la democracia robada.

Con el título que le acaba de dar la periodista Claudia Gurusatti,  al narco dictador Nicolás Maduro, el mundo entero, democrático y civilizado debería tomar mayor conciencia, de lo que realmente sucede en Venezuela y Latinoamérica, situación ésta muy compleja, como para desestimarla, ignorarla y/o darle la espalda.  ¡Amanecerá y veremos!