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04/07/2020
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Nueva propuesta de los EE.UU para negociar la paz en Venezuela

La nueva propuesta del Secretario de Estado de los EEUU, Mike Pompeo, de invitar al narco régimen de Nicolás Maduro a negociar, para acordar realizar elecciones presidenciales y parlamentarias en Venezuela este año de 2020 abre otro debate político, dado que esta nueva y diferente propuesta  a la del cese a la usurpación, tiene sus pro y sus contra, que sin duda alguna, despertaran suspicacias en ambos lados del conflicto.

Dado que el mundo en general está al tanto del estilo de negociar del comunismo internacional que apoya al narco régimen de Nicolás Maduro, y dado que en una negociación ganar-ganar, ambas partes por lo general, esperan sacar beneficios de tal negociación, me voy a permitir señalar algunas de las dificultades que se podrían presentar en el futuro inmediato, a mediano y largo plazo.

Estos señalamientos, que haré a continuación, dado mi interés como venezolano opositor que lleva 20 años oponiéndose a tal dictadura, y dándole seguimiento a la misma, con mi intensión de contribuir con mi granito de arena a que tal narco dictadura salga del poder cuanto antes. Se entiende perfectamente que el secretario de Estado de una potencia tan poderosa como los EEUU tiene información clasificada de todo tipo sobre la situación real de Venezuela. Es decir saben perfectamente lo que está pasando en nuestro territorio. Sin embargo a la hora de negociar sobre el destino de otra nación, es natural que algunas veces las decisiones que se tomen, no satisfagan plenamente a la gran mayoría de los venezolanos demócratas, puesto que en toda negociación ganar-ganar, ambas partes tendrían que ceder en alguna de sus exigencias.

Ente esta evidente realidad, y de resolverse el problema de Venezuela mediante este método de la negociación, y pensando en la gobernabilidad y la paz futura de Venezuela, a la luz de que no todos los problemas obvios y latentes se podrían resolver en esa mesa de negociaciones, me pregunto: ¿Cuánto se puede ceder ante un gobierno criminal y descarado, que no respeta ni la vida ni los intereses del país, ni la constitución, ni las leyes, ni la estabilidad del país, ni la soberanía, ni la gobernabilidad futura; y mucho menos a la democracia, a la cual le declararon la guerra?

Me atrevo a firmar sin ningún tipo de duda, que al venezolano  común, por más desinformado e ignorante que este sea,  le importa y mucho, recuperar absoluta e integralmente a su país, actualmente secuestrado por el eje del mal marxista leninista el cual se ha rodeado de un grupo delictivo, como lo son: el narco tráfico, las guerrillas, los paramilitares y el terrorismo, quienes pululan por todo el territorio nacional, haciendo de las suyas, y sin control alguno, puesto que al parecer el régimen dictatorial les ha dado licencia para delinquir y asesinar a cambio de brindarles seguridad.

Otro hecho preocupante para el futuro de Venezuela, con un nuevo gobierno justo, legal y democrático, como es de esperarse, sería el de la gobernabilidad del país. Esta gobernabilidad, la cual debería asegurarse durante ese propuesto y supuesto diálogo, antes de realizar elecciones presidenciales, evitando así que el país continúe en guerra permanente. Para ello, es determinante y necesario, desalmar a la población chavista, la cual ha sido armada por el narco régimen, para que defienda con las fuerzas de las armas al régimen, sector este que se estima en 400.000 personas armadas a las cuales habría que desalmar, antes de realizar cualquier tipo de elección futura en el país.

Otro cuerpo armado del régimen, seria el de los tristemente famosos motorizados conocidos como comúnmente como los “colectivos”, puesto que acostumbran atacar a la oposición en motos y en gran número, para amedrentar, golpear y hasta  asesinar a los opositores que se traviesen en su camino.

Como se puede apreciar, una negociación para lograr la salida pacífica del  poder, de parte de la narco dictadura de Nicolás Maduro apoyada por el  chavismo, no es tan sencilla, ni tan obvia, puesto que requiere muchos puntos de atención, que habrían de dilucidarse y resolverse antes de llegar a un total acuerdo. No se trata solamente de condonar o rebajar penas y responsabilidades de culpables de delitos cometidos contra la población de Venezuela de toda índole. Se trata de desarticular a toda una organización delictiva, compuesta de delincuentes políticos y diplomáticos comunistas y totalitarios provenientes de varias naciones, completada esta organización inmensamente poderosa con delincuentes comunes como lo son las guerrillas, los paramilitares, el narco tráfico y el terrorismo mundial.

Si la diplomacia de los EEUU, tiene la capacidad de persuadir a esta red criminal de que abandone el poder en Venezuela pacíficamente y permita que en nuestra nación se realicen elecciones presidenciales y legislativas libres y en paz, sea bienvenida esta contribución y esfuerzo. Solo queda la duda de hasta donde, la oposición representada por la parte democrática del país, deba o tendría que ceder para lograr éxito con esta propuesta de negociación.

Sabemos que la justicia ciega tendría mirar hacia otro lado, para no sentir vergüenza de las concesiones que tendrían que hacerse para lograr el éxito deseado en tales negociaciones. Otro tanto tendría que sacrificarse para lograr la gobernabilidad absoluta del próximo gobierno de Venezuela, el cual que se supone debería resultar ser un gobierno electo, que tendría la crucial y gran responsabilidad de iniciar y terminar con éxito  la reconstrucción casi total de una Venezuela totalmente en ruinas.

Es de destacar que, hasta ahora, todos los diálogos y negociaciones habidos entre el narco régimen y la oposición democrática, para intentar resolver el grave problema de Venezuela; han sido infructuosos y vanos, puesto que según los expertos calificados en la materia, solo han servido para que el narco régimen gane tiempo y se posponga la solución final al conflicto. Al mundo no debería extrañarle el fracaso de estos acercamientos. Puesto que es conocido el lado fanático del comunismo cuando, se trata de negociar, dado que esa realidad es parte su comportamiento ante tales situaciones puesto que su dogma es el de negar culpas y distribuir mentiras.

Según mi apreciación personal, la razón para mantener esta postura es muy simple y sencilla.  El hecho es, que no solo se trata de Venezuela. Se trata de que el régimen de Cuba también está interesado en continuar hasta el final, apoyando a Venezuela; puesto que al caer el régimen de Venezuela, se estarían afectando directamente a los intereses cubanos, que en gran parte, hoy día dependen fundamentalmente  de la ayuda económica que les da Venezuela.

Por otra parte, el régimen de Cuba se empezaría a quedar aislado, puesto que Venezuela ha sido el mayor soporte económico que han logrado a través de más de 60 años de comunismo en la isla. Esa “teta”, no la van a perder negociando, razón por la que esperan y provocan a que los EEUU se decida a utilizar la fuerza de las armas para intentar lograrlo y eso no es decisión, ni tarea fácil, ni de bajo costo para los EEUU.

El gobierno revolucionario y comunista de Cuba está acostumbrado a estas presiones, puesto que sabe que sabe que si el narco régimen de Venezuela se rinde, se facilitaría el final de la dictadura cubana que se quedaría sin la extraordinaria ayuda económica que actualmente le dispensa Venezuela.

Es decir, según mi apreciación, si los EEUU están dispuestos a negociar con Nicolás Maduro para evitar una intervención armada en Venezuela, necesariamente tendría que negociar previamente con China, Rusia, Irán y Cuba, antes de intentarlo con el narco régimen de Venezuela. Me imagino que algo parecido a lo que propongo abiertamente, debe haberse adelantado, puesto que todo el mundo sabe de la enorme dependencia del narco régimen de Venezuela de estos gobiernos arriba mencionados.

Me atrevería afirmar que de hacerse un encuesta entre todos los venezolanos, sobre su apoyo a este nuevo intento de negociación, no me sorprendería que la gran mayoría de estos, desaprobaría tal próxima propuesta de negociación. “Amanecerá y veremos