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TEMA: Hablando entre Cubanos

Hablando entre Cubanos 15 Jul 2011 15:46 #3709

Lorenzo Cañizares y Rolando Castañeda*

En el artículo “El Exilio cubano en Miami”, Marc Bassets señala que el empresario Carlos Saladrigas comentó hace poco “la transición cubana empezará por la economía, y su apertura a la iniciativa privada es lo que puede precipitar la reforma política.” Estamos muy de acuerdo con esa significativa apreciación. Es más, lo que Saladrigas señaló se está comprobando en China, donde la China actual, es muy diferente a la China de Mao Tse-Tung o a la de comienzos del proceso de las reformas.

En su artículo, Bassets igualmente menciona la posición de dos economistas de la Universidad de La Habana, Pavel Vidal Alejandro y Omar Everleny, que indican lo importante que sería recibir préstamos que ayudaran a los empresarios nativos a desarrollar sus negocios. Esta idea ha sido corroborada por la experiencia china donde muchos chinos de ultramar, incluso de Formosa (Taiwán), contribuyeron con su capital a ayudar a que la economía de China continental despegara y hoy día sus negocios ocupan parques industriales completos cerca de la próspera Shanghái.

También Bassets comenta que Saladrigas sostiene que “el liderazgo de la Cuba del mañana tiene que provenir y va a provenir de dentro de Cuba.” Pero añade que la diáspora contribuirá a la transición. Saladrigas considera que con vista al futuro, Cuba tiene dos grandes activos: una población muy educada y “una diáspora económicamente poderosa.” Nuevamente estamos muy de acuerdo con esta consideración. Como hubiera señalado el papa Juan Pablo II es hora “Que Cuba se abra al exilio y que el exilio se abra a Cuba” por el interés y beneficio nacional.

No podemos quemar etapas, pero también es importante señalar lo que consideramos es posible para hacer una Cuba mejor, próspera y reconciliada. Somos firmantes del documento “Una Cuba Mejor es Posible.” En él, entre otros puntos, se señala la necesidad de una apertura ideológica para todos los cubanos. “Solo la libre expresión de la diversidad de las perspectivas permite una visión más rica de la realidad y la posibilidad del desarrollo y mejoramiento de la sociedad.” Esto no es sólo una posición de fundamentación democrática, sino también una realidad económica y social. Para sacar ventajas de esa población bien educada es imprescindible alentar el libre pensamiento y las iniciativas para que generen ideas y soluciones a nuestra difícil realidad. Es un desperdicio tener un pueblo tan bien preparado, tanto en la Isla como en la diáspora, y no darle oportunidades de emplear plenamente su intelecto, emprendimiento y recursos en resolver los problemas nacionales fundamentales. Sabemos que muchos dentro de los cuerpos dirigentes están de acuerdo con que los cubanos tengan libre acceso al Internet como una herramienta de desarrollo y comunicación. Es hora de implantarla y no postergarla más por ser una herramienta básica para el desarrollo cultural y una fuente de conocimiento en material técnico-científica.

Según Saladrigas, como cita el artículo de Bassets, la transición ha comenzado ya y los cubanos de la Florida están aprovechando el levantamiento de las restricciones para viajar y otras medidas de la administración de Obama como la flexibilización del envío de remesas. “Están constantemente yendo a Cuba, ayudando a sus familiares, montando negocios allá.” O sea, el gobierno cubano está permitiendo a esos que están cooperando con sus familiares y el desarrollo económico de la Isla. Si bien apoyamos este proceder del gobierno cubano, consideramos que aún existen muchas más posibilidades para la asistencia de la diáspora al desarrollo nacional aún desaprovechadas.

Lo que sí estamos en desacuerdo es copiar y aplicar las concepciones ivigentes que hoy prevalecen en algunos círculos de EEUU y tienen la voz predominante entre algunos sectores del exilio cubano, como las que apoyan total e incondicionalmente el emprendimiento individual y el mercado sin regulaciones. Como señalo el economista disidente Oscar Espinosa Chepe en el ensayo “Propiedad Privada y Justicia Social”, “las posiciones extremas neoliberales han demostrado ser tan inviables como las concepciones estalinistas. La vida sugiere mecanismos que regulen las ambiciones y la propiedad privada para que sean instrumentos de desarrollo, y permitan a las personas con iniciativas beneficiarse, así como a toda la sociedad, evitándose las convulsiones sociales provocadas por la falta de oportunidades y una distribución de la riqueza sin equidad.” Por esa visión Espinosa Chepe es repudiado como un tonto útil por la extrema derecha del exilio cubano. Pero somos todos los demás que tenemos concepciones similares y una visión de cooperación y solidaridad social, no sólo de explotación de aprovechamiento de oportunidades comerciales, los que debemos envolvernos en este esfuerzo con el pueblo cubano.

Apoyamos los pasos que está dando el gobierno cubano reabriendo la participación y el alcance del sector privado en la pequeña agricultura y el cuentapropismo y liberalizando el proceso de privatización en general, como la venta de casas y autos. Este proceso debe continuar, intensificándose y ampliándose para incluir la pequeña y mediana empresa nacional y compatibilizarse con la libertad ideológica antes mencionada lo que hará el proceso de crecimiento mucho más factible y sostenible. El mismo tiene como esencia lograr el desarrollo económico que permita a la nación sustentar dos objetivos sociales primordiales del gobierno y la sociedad cubana: una cobertura médica de calidad para todos los ciudadanos y fortalecer la educación universal que ha producido una población muy bien preparada y capacitada como lo apreciamos en los jóvenes que han emigrado recientemente de la Isla. No es necesario discutir antes un cambio de sistema sino de darle rienda a la iniciativa privada dentro de un marco de beneficio nacional.

Para la diáspora cubana, en su gran mayoría en EEUU, no debe llamar la atención la penetración china que se está llevando a cabo a 90 millas de las costas estadounidenses. Esta penetración se realiza porque China está llenando un vacio que se ha dejado abierto por la desatinada política que ha mantenido EEUU de aislamiento de Cuba. El Presidente Obama está tratando de cambiarla y de abrir vías de acercamiento y cooperación, pero la extrema derecha del exilio cubano, a través de sus representantes en el Congreso estadounidense, impide o trata de impedir cualquier acercamiento y cooperación efectiva. Mientras tanto China se ha convertido en una fuente estable y segura de recursos financieros para lidiar con diferentes proyectos los cuales Cuba está empleando para desarrollar su infraestructura económica y sus industrias básicas. El pasado 5 de junio, el vice-presidente chino Xi Jinping visitó Cuba y en una reunión con Raúl Castro indicó que el gobierno chino apoya los esfuerzos de las compañías chinas de establecer su presencia en la Isla. Como comenta Espinosa Chepe en su artículo “La Carta China” “Cuba tiene varios incentivos para China. En primer lugar, están las posibilidades de encontrar grandes cantidades de petróleo en su Zona Económica Exclusiva del Golfo de México. China ha sido para Cuba una decisiva fuente crediticia para desarrollar proyectos en transporte, petróleo, comunicaciones, adquisición de equipos electrodinámicos e infraestructura turística.”

Estamos conscientes que muchas de estas medidas se realizando por un liderato ya entrado en años, liderato que tiene experiencia histórica y, por consecuente, se le facilita la aceptación para proceder con cambios significativos. Estamos familiarizados con la experiencia histórica china. El arquitecto del cambio económico fue Teng-Hsiao-Ping. Ping quien cayó en desgracia durante el final de los años del liderato de Mao. No estamos preocupados por los nombres, lo que consideramos que es relevante es el deseo de desarrollar económicamente la nación y que se pueda guiar a la burocracia a trabajar positivamente por el bien nacional.

En conclusión, estamos de acuerdo con el esfuerzo que el gobierno cubano está realizando para no sólo cambiar conceptos básicos y de mentalidad, sino también para tomar los pasos apropiados para hacer despegar a la economía de la nación, particularmente cuando hay dudas crecientes sobre la sostenibilidad del apoyo externo venezolano. Dejamos de un lado la discusión sobre si el gobierno cubano o la diáspora fallaron o no. Tenemos que mirar hacia el futuro. Estamos muy de acuerdo con los puntos que Raúl ha dicho sobre pasados errores. Hacemos un llamado para que el gobierno cubano comience a abrir las puertas de la responsabilidad de mejorar el bienestar de la nación a aquellos con los cuales no comparte una misma visión ideológica. Tal vez si se hubiera prestado atención anteriormente a los muchos que señalaban fallas y limitaciones se hubiera podido lidiar con esos problemas hace varios años atrás y hoy se haría más fácil tratar con los mismos o no los habría. Se habría evitado estar “al borde del precipicio.”

La responsabilidad del bienestar de Cuba es de todos los cubanos. No se puede esperar una cooperación entusiasta e inteligente si se prohíbe, se desalienta o se limita la participación ciudadana. Estamos conscientes de los riesgos que el gobierno percibe cuando se está a 90 millas de la única superpotencia mundial que ha estado empeñada en el cambio de gobierno y los gobernantes. Pero por más de 50 años han sobrevivido y nadie está hablando de que bajen la guardia en referencia a ese peligro.

¡Una Cuba mejor es posible si todos trabajamos por ella!

* Lorenzo Cañizares es sindicalista cubano-americano. Especialista de Organización para la Pennsylvania State Education Association. Reside en Harrisburg, PA. Rolando Castañeda es economista cubano-americano. Funcionario retirado del Banco Interamericano del Desarrollo. Reside en Washington, D.C.
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