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15/11/2018

Subsidiaridad y Solidaridad

Índice del artículo

[Adaptado de la presentación en Power Point durante la V Semana Social Católica de Miami]

INTRODUCCION

Preparando esta conferencia nos dimos cuenta de la necesidad de buscar las fuentes que nos explican la importancia de estas dos sabias y profundas palabras en el campo de la Doctrina Social de la Iglesia.

  1. Nuestra fuente de información para la subsidiaridad fue el catecismo de la Iglesia Católica.
  2. Nuestra fuente para la solidaridad fueron: la Biblia, la Patrística y el Magisterio de la Iglesia.

Según la concepción de la moral católica, la intervención del estado en la vida social ha de regirse por un doble principio: el de la subsidiaridad y el de la solidaridad. Teniendo como telón de fondo el principio general del bien común.

Obispo Wilhelm von Ketteler

Como sabemos, la encíclica Rerum Novarum (1891) del Papa León XIII comenzó la rica tradición de enseñanzas sociales de la Iglesia Católica. Este Papa reconoció su deuda al Obispo alemán Wilhelm von Ketteler (1811-1877), sobre el cual dijo “fue mi gran precursor,” y “de él fue que aprendí.”

Von Ketteler: “Yo no miro al estado como una máquina, sino como un organismo vivo con miembros vivos, en el cual cada miembro tiene sus propios derechos y su propia vida libre. Cada miembro inferior tiene libertad de acción en su propia esfera. Tan solo cuando el miembro inferior del organismo no está en posición de lograr sus metas por si solo, de resolver un peligro que amenaza su desarrollo, tiene entonces el miembro superior que tomar la responsabilidad, y el miembro inferior tiene que concederle al superior la porción de su libertad que se necesite para lograr las metas.”